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The Sanctity of Human Life: Abortion | La santidad de la vida humana: el aborto

Why we hold that every human life bears God's image from conception, and how we respond with both conviction and grace. | Por qué sostenemos que toda vida humana lleva la imagen de Dios desde la concepción, y cómo respondemos con convicción y con gracia.

Every human life bears the image of God

Scripture teaches that God created humanity in His own image (Genesis 1:27). That image is the ground of human dignity, and it does not depend on age, size, ability or circumstance. God knows and forms each person in the womb (Psalm 139:13–16; Jeremiah 1:5), and Scripture speaks of the unborn child as a person: John the Baptist leapt for joy in his mother’s womb in the presence of the unborn Christ (Luke 1:41–44).

We therefore believe that human life begins at conception and is to be protected from conception to natural death. Deliberately ending the life of an unborn child takes an innocent human life, which God forbids (Exodus 20:13; Genesis 9:6).

We speak as sinners saved by grace

Our Statement of Faith confesses that all people are sinners by nature and by choice, and that only God’s saving work through Jesus Christ can rescue, reconcile and renew us (Article 3). No one stands above this conviction. Christ shed His blood as the all-sufficient sacrifice for sin (Article 5), and there is no condemnation for those who are in Christ Jesus (Romans 8:1).

To any woman or man who carries the weight of an abortion, we say plainly: forgiveness and healing are offered to you in Christ (1 John 1:9). You are welcome among us, and here you will find grace, not a verdict.

Pro-life means caring for life

Article 8 calls us to love others sacrificially, with compassion for the poor and needy. Being pro-life cannot stop at holding an opinion. For The Bridge it means:

  • walking alongside women facing an unexpected or difficult pregnancy, with practical help, friendship and prayer;
  • supporting fathers in their responsibility, and families who choose adoption or foster care;
  • offering confidential, grace-filled care to those grieving a past abortion;
  • praying and working for a community in Boquete where every child is welcomed.

When a mother’s life is at risk

In the rare case where continuing a pregnancy would cost the mother her life, as in an ectopic pregnancy, medical treatment to save her life is not the same as the deliberate taking of the child’s life. We encourage families facing such decisions to seek wise medical counsel and the prayerful support of the elders.

Our response

We will hold this conviction with both courage and compassion, “speaking the truth in love” (Ephesians 4:15), and bearing witness to the gospel in word and deed.

Toda vida humana lleva la imagen de Dios

Las Escrituras enseñan que Dios creó a la humanidad a Su propia imagen (Génesis 1:27). Esa imagen es el fundamento de la dignidad humana y no depende de la edad, el tamaño, la capacidad ni las circunstancias. Dios conoce y forma a cada persona en el vientre (Salmo 139:13–16; Jeremías 1:5), y las Escrituras hablan del niño por nacer como una persona: Juan el Bautista saltó de alegría en el vientre de su madre ante la presencia de Cristo aún no nacido (Lucas 1:41–44).

Por eso creemos que la vida humana comienza en la concepción y debe protegerse desde la concepción hasta la muerte natural. Poner fin deliberadamente a la vida de un niño por nacer es quitar una vida humana inocente, lo cual Dios prohíbe (Éxodo 20:13; Génesis 9:6).

Hablamos como pecadores salvados por gracia

Nuestra Declaración de Fe confiesa que todas las personas son pecadoras por naturaleza y por elección, y que solo la obra salvadora de Dios por medio de Jesucristo puede rescatarnos, reconciliarnos y renovarnos (Artículo 3). Nadie está por encima de esta verdad. Cristo derramó Su sangre como el sacrificio totalmente suficiente por el pecado (Artículo 5), y ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús (Romanos 8:1).

A toda mujer u hombre que carga con el peso de un aborto le decimos con claridad: en Cristo se te ofrece perdón y sanidad (1 Juan 1:9). Eres bienvenido entre nosotros, y aquí encontrarás gracia, no un veredicto.

Ser provida es cuidar la vida

El Artículo 8 nos llama a amar a los demás con sacrificio, con compasión por los pobres y necesitados. Ser provida no puede quedarse en una opinión. Para El Puente significa:

  • acompañar a las mujeres que enfrentan un embarazo inesperado o difícil, con ayuda práctica, amistad y oración;
  • apoyar a los padres en su responsabilidad, y a las familias que eligen la adopción o el acogimiento familiar;
  • ofrecer un cuidado confidencial y lleno de gracia a quienes sufren por un aborto pasado;
  • orar y trabajar por una comunidad en Boquete donde cada niño sea bienvenido.

Cuando la vida de la madre está en peligro

En el caso poco común en que continuar un embarazo le costaría la vida a la madre, como en un embarazo ectópico, el tratamiento médico para salvar su vida no es lo mismo que quitar deliberadamente la vida del niño. Animamos a las familias que enfrentan tales decisiones a buscar un consejo médico sabio y el apoyo en oración de los ancianos.

Nuestra respuesta

Sostendremos esta convicción con valentía y compasión, “siguiendo la verdad en amor” (Efesios 4:15), y dando testimonio del evangelio de palabra y de hecho.

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